El coaching en los nuevos modelos de aprendizaje

Por el 13 Marzo, 2017

Transformación, conciencia y responsabilidad activa

La formación entendida tradicionalmente ha muerto, de la misma forma que ha ocurrido con la televisión o la prensa escrita tal y como se concebía hasta el momento. El proceso de aprendizaje ha evolucionado y en este momento ha de incorporar otros elementos para que sea verdaderamente efectiva.

Aquella forma de “hacer cambiar” a las personas sentándolas durante 14 ó 20 horas en un aula, por más que la pedagogía lo convierta en ameno y enriquecedor, se ha demostrado ineficaz. El mundo ha cambiado con un nivel de dinamismo y vertiginosa evolución que hace debamos revisar la forma de “hacer crecer” a las personas en las organizaciones.

Los cambios más significativos que encontramos entre la formación de ayer y los procesos de aprendizaje de hoy y mañana son:

Momento vs proceso. La formación no se concibe solamente en el “aquí y ahora” en el aula sino en un proceso extendido en el tiempo.

Estimulo único vs multicanal. El proceso de aprendizaje se produce por varios elementos formativos y no únicamente por uno solo, el aula. La aparición de las nuevas soluciones pedagógicas con la digitalización ha permitido multiplicar este hecho.

Síncrono vs asíncrono. Las personas pueden escoger el momento del aprendizaje en la mayoría de los nuevos estímulos. El principio de libertad y organización personal es vital.

Aplicación esperada vs aplicación real. La puesta en marcha en el puesto de trabajo de las competencias adquiridas se concibe dentro del proceso de aprendizaje y no fuera de él.

Responsabilidad delegada vs Responsabilidad propia. El aprendizaje depende de uno mismo. La formación te ofrece la levadura y tu elaboras el pan, sobretodo porque el pan cambia a cada instante y necesitas sobretodo, dominar los ingredientes. Y para ello, TÚ DEBES QUERER APRENDER. Este es uno de los principios básicos del coaching.

Perspectiva de grupo vs adaptación individual. El proceso de aprendizaje es efectivo si existe un acompañamiento y guía personalizada a ti. Ha de nacer de lo organizacional y colectivo y concretarse en la persona. Ha aquí el fenómeno que hace que herramientas como el coaching, mentoring, shadowing, etc. tengan sentido.

En este contexto de cambio, la pieza de desarrollo denominada COACHING resulta imprescindible, dado que es un proceso íntimo, confidencial, auténtico para la persona, es un proceso voluntario y responsable y está orientado a la conciencia de cambio y a la acción.

Existe una corriente del aprendizaje que promueve desde hace años el enfoque 70:20:10, que defiende que la formación formal (ya sea presencial o Elearning) ha de ser un 10% del total del proceso, el 20% ha de provocarse por la interacción entre los formandos y la guía y supervisor de un coach, mentor, tutor, etc y el 70% de la formación ha de centrarse en la aplicación real al puesto de trabajo.

Pero el coaching no solamente apoya al 20%; da viralidad y sentido a cada una de las partes. Dicho de otra forma, no podemos concebir hoy en día modelos de aprendizaje 70:20:10 sin contar con el coaching como un elemento que facilita el 20, hace posible en 70 y da utilidad y coherencia al 10.

 

Desde CEGOS, en la actualidad, la inmensa mayoría de programas de aprendizaje en desarrollo directivo y crecimiento personal ya incluyen la herramienta de coaching dado que está permite obtener resultados, provocar conciencia y obtener cambios significativos y medibles.

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