Gestionar cambios a través del Coaching

Por el 19 abril, 2017

Hay una cosa que tienen en común todas las empresas y organizaciones actuales: Independientemente del sector y de la madurez del proyecto, todas las organizaciones  se ven sometidas a cambios de manera casi constante.

Los cambios pueden ser buscados o producidos por circunstancias ajenas a nuestra voluntad; pueden ser cambios que afecten al entorno o cambios personales; cambios paulatinos o imprevistos; cambios que entrañan un gran riesgo, cambios que se presentan como oportunidades y otros que son inevitables; hay pequeños cambios y auténticos retos estructurales.

Cada tipo de cambio va a generar una serie de resistencias mas o menos ocultas en nosotros y en nuestro entorno.

 

 

Sean como sean los cambios a los que nos enfrentamos, ya sea como organización o como profesional, el primer paso que necesitamos dar siempre es tomar una decisión. En algunos casos, la decisión será elegir, llevar a la práctica y convencer de un cambio que nosotros impulsamos; en otros, será cómo reaccionar ante un cambio que viene de fuera.

Ser conscientes de que tomar esta decisión está en nuestra mano marca la diferencia a la hora de afrontar el cambio.  Significa que vamos a ser protagonistas y no víctimas del mismo. El protagonista asume responsabilidades y acepta. La víctima sufre.

Muchas empresas y profesionales recurren al coaching como herramienta imprescindible para gestionar los cambios de la manera más adecuada. El coaching ha demostrado ser un potente instrumento para la toma de decisiones y la implementación de cambios  profesionales y organizacionales.

Tener una adecuada percepción y gestión del cambio nos convierte en profesionales dotados de una mayor capacidad de adaptación y por lo tanto más valorados por las empresas.

No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente sino la que responde mejor al cambio.  Charles Darwin

En todo cambio hay una fase, en la que habremos abandonado el equilibrio actual hacia un equilibrio futuro, atravesando un periodo intermedio de inestabilidad o desequilibrio más o menos largo durante el cual nos sentiremos inseguros.

El proceso de coaching consiste en iniciar ese viaje acompañado, permitiendo un espacio seguro en el que valorar todos los elementos que intervienen  en el cambio:

  • Definición del cambio deseado o asumido
  • Motivación para el cambio
  • Ventajas /desventajas del cambio
  • Ventajas/desventajas del no cambio
  • Valores y hábitos que apoyan o interfieren con el cambio
  • Miedos y creencias limitantes que generan resistencias
  • Costes materiales y emocionales del cambio
  • Fases del cambio
  • Lenguaje del cambio
  • Foco en soluciones
  • Plan de acción
  • Crear hábitos
  • Aprendizaje continuo
  • Celebrar éxitos

Cada persona y cada empresa tiene su propia matriz del cambio, las ganancias y pérdidas nunca son objetivas sino que dependen de sus propias experiencias, creencias y  valores.

A menudo cuando nos cuesta llevar a cabo un cambio es porque tenemos una serie de compromisos ocultos que nos impiden llevarlo a cabo. El coach pone encima de la mesa estos frenos para que el cliente pueda decidir qué hacer con ellos.

Las resistencias al cambio nos dan una información muy valiosa sobre cuáles son las cosas que valoramos  o que nuestro equipo valora de la situación actual para tenerlas en cuenta a la hora de elaborar nuestro plan para el cambio. Aceptar el cambio como algo inherente a la vida, conlleva también aceptar la resistencia al cambio como algo natural que no debe ser considerado como el enemigo a vencer si no como una excelente información para lograr el éxito en nuestra gestión del cambio.

En definitiva, a través del coaching el cliente se marca un objetivo, comprueba su ecología e identifica como va a reconocer que está llegando al cambio, verifica cual es la situación de la que parte, explora su propia matriz del cambio, valora cuales son las opciones que tiene y desarrolla un plan de acción que le conduzca a él.  Al seguir este proceso, no solo aprende a elegir qué cambios son necesarios sino que amplía su capacidad adaptativa ante  los cambios y por lo tanto su probabilidad de éxito.

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